domingo 22 de noviembre de 2009

La ciudad

Estoy en el quinto piso de un edificio, en el centro de la ciudad, son las 10:30 p.m. y el ruido de la muchedumbre se mezcla con la música de los bares y prostíbulos, con los motores del desfile automovilístico que perfuma las calles con su incienso de hollín, bajo la fuerte luz de los neones y el tenue anaranjado del alumbrado publico.

Desde esta altura, veo a la manada humana como siluetas que caminan maquinalmente hacia su destino, hacia el norte, el sur, el este y el oeste; algunos vienen del trabajo, el estudio o simplemente de algún antro. Son seres sin sentido, vacíos de espíritu, están compuestos de tres cosas, el afán, la rutina y el sueño (único símbolo de humanidad) para ellos todos los días son iguales, nunca se detienen a observar la majestuosidad del caos que los rodea y los mezcla, por ejemplo, con el niño de ocho años que se refugia en los rincones oscuros para inhalar pegamento con el fin de olvidar su existencia.

Extasiado con esta deprimente poesía, me veo atraído por una chica que brilla como un ángel taciturno en medio de la noche, esta ahí sentada mirando y pensando, quien sabe cuantas cosas. El tiempo se detiene un instante, mientras ella saca un cigarrillo y una candela, lentamente lo pone en su boca, lo enciende absorbiendo la deliciosa nicotina y expulsa pequeños espirales de humo azul que se disuelven en el aire, haciendo que el tiempo retome su curso.

lunes 12 de octubre de 2009

El principio del final II


Por alguna razón que a ustedes no les importa; antes de continuar la historia realizare una confesión, para los que lean o no lean estas palabras inútiles. En realidad ese niño X soy yo, aunque también podría ser alguno de ustedes.

Me llamo N y después de haber sido la marioneta de mi familia, los días fueron arrancados del calendario y los años se me agotaron y tuve – o perdí – la edad de 1095 días; técnicamente o mejor tradicionalmente estaba listo para el proceso de la educación, ese “control del pensamiento” como dice Pink Floyd en Another Brick in the Wall; el cual se compone de varias etapas, comenzando con la primaria (1º a 5º), luego viene el bachillerato (6º a 11º) y por ultimo la universidad, el objetivo de ese orden esta disfrazado con el supuesto desarrollo del conocimiento, pero realmente es reafirmar las malditas costumbres y tradiciones caducadas de generaciones pasadas, para producir hombres y mujeres homogéneos en serie, castrados de imaginación, únicamente útiles para trabajar, procrear, rezar y sobretodo para consumir en una competencia de acumular mas y mas objetos y lujos, como una distracción de sus reprimidas ilusiones imposibles.

Yo no pensaba en eso cuando estaba en 1º de primaria, pero en mi cabeza, medio funcional, quedaron grabados los recuerdos de estar en un rincón del salón de clase mirando para afuera por la ventana con barrotes, mientras el profesor vomitaba explicaciones o desahogaba sus frustraciones con sarcasmos dirigidos a los que hoy en día son mas inteligentes que el, porque nunca le aprendieron algo.

Ya estoy cansado y continuare luego y si a alguien le molesta, insúlteme en los comentarios.

domingo 4 de octubre de 2009

El principio del final I

Este engendro, es el producto de la copulación sádica y dolorosa, que sufro todos los días con mi realidad y mi existencia.
Para explicarlo mejor, desnudare mi espíritu sufriente y lo plasmare aquí por medio de estas palabras. Hace mucho tiempo, me di cuenta que en este mundo no hay lugar para una persona como yo, porque no me cabe en la cabeza la idea de adaptarme a la actualidad, negando mi naturaleza de loco, soñador, poeta, explorador de mundos imaginarios y errante de calles oscuras con el cerebro flotando en alcohol; ¿Por qué digo esto?, si usted es una persona que se cree “normal” tal vez me ve como un pesimista mas o prefiere no pensar en nada, ese tipo de personas no son bienvenidas aquí, porque su vida no es vida, es una esclavitud eterna a dioses en technicolor que ustedes veneran la mayor parte del tiempo gracias a la eléctrica compañía del televisor. Pero a pesar de todo esto, todavía hay personas que toman posiciones criticas y sedientas de cambio en sus realidades individuales, son los que sufren mas en el mundo, porque tienen espíritus que desean volar y no tienen lugar para hacerlo; a ustedes, almas puras, les contare las razones de mis palabras sombrías.
Esta forma de ver la actualidad, comienza desde la familia (típicamente colombiana) a la que considero como una institución de enajenación, en la cual, los padres pertenecen, en su mayoría, a una generación mutilada mentalmente por la explosión de la bomba, llamada televisión; están 100% seguros que este monstruo es completamente inofensivo mientras los maneja ciegamente como marionetas sin identidad, limitadas a una única forma de llevar sus existencias; a esto se le suma una serie de costumbres o tradiciones que sus padres tatuaron en esas pobres mentes incapaces de hacerlas evolucionar paralelamente a los cambios del tiempo. En una familia X nace un niño, en sus primeros años observa y analiza los comportamientos de los otros, allí forma una idea primitiva del ser humano, cuando crece y tiene la posibilidad de hablar, es sometido a una serie de reglas, que varían según la familia, y es encadenado a vivir según el deseo de sus progenitores; el niño obedece por obligación y auto-conveniencia mientras que su pensamiento no analiza las consecuencias de la sumisión, porque esta distraído en los juegos y en el mundo de la infancia.

Continuara…